La Agencia Nacional de Seguridad Vial aprobó una tabla de códigos unívocos para las infracciones comprendidas en el sistema de puntos aplicable a la Licencia Nacional de Conducir. La medida fue dictada mediante la Disposición 167/2026, fechada el 16 de junio de 2026 y publicada en el Boletín Oficial el 18 de junio.
La norma no crea por sí sola nuevas faltas de tránsito: ordena, con códigos operativos, las infracciones ya previstas en el Anexo I del Decreto 437/11 y sus modificatorios.
Según el texto oficial, la disposición comenzó a regir desde el 19 de junio de 2026, es decir, al día siguiente de su publicación. Su anexo identifica cada infracción con un código, el artículo del Decreto 437/11 correspondiente, el tema de la falta, una descripción breve, rangos de unidades fijas y el porcentaje de descuento indicado en la tabla.
Qué aprobó la disposición
El acto aprueba códigos de asignación para las infracciones contenidas en el régimen nacional de scoring. La propia ANSV aclara que esos códigos tienen carácter operativo y están vinculados al funcionamiento del Sistema de Puntos de la Licencia Nacional de Conducir.
En términos prácticos, la tabla funciona como un lenguaje común para identificar faltas de tránsito. Allí aparecen, entre otros rubros, infracciones relacionadas con licencia de conducir, documentación, prioridad de paso, circulación, condiciones de seguridad, revisión técnica obligatoria, infraestructura vial y patente.
Para qué sirve la codificación
Los considerandos de la medida sostienen que la normativa de tránsito convive con regulaciones locales diversas y que esa pluralidad exige mecanismos de armonización. En ese marco, la ANSV afirma que la codificación busca facilitar la interpretación, registración y equivalencia interjurisdiccional de las faltas.
La decisión puede incidir en la gestión administrativa de actas de infracción, antecedentes de tránsito y sistemas informáticos conectados al scoring. No sustituye las competencias locales ni el procedimiento que cada jurisdicción aplica, pero sí ofrece una referencia uniforme para clasificar las conductas alcanzadas por el régimen nacional.
A quiénes puede afectar
El impacto directo recae sobre organismos y áreas que registran, informan o procesan infracciones de tránsito: autoridades de control, sistemas de antecedentes, áreas de licencias y administraciones que adhieran o interactúen con el régimen de puntos.
Para conductores y titulares de vehículos, el efecto no está en la creación de una sanción nueva, sino en una posible mayor trazabilidad de las infracciones. Una misma conducta, como circular con licencia vencida, no portar documentación exigible o no respetar prioridades de paso, queda asociada a un código que puede facilitar su registro y comparación entre jurisdicciones.
El alcance jurídico de la norma
La disposición se apoya en la Ley 26.363, en la Ley Nacional de Tránsito 24.449 y en el Decreto 437/11, entre otras normas. También invoca antecedentes del Consejo Federal de Seguridad Vial y del sistema de puntos aprobado para la Licencia Nacional de Conducir.
Un punto relevante es el límite de la medida: la ANSV presenta la codificación como una herramienta de administración del scoring. Por eso, su lectura debe separarse de las normas que definen la falta, el procedimiento contravencional y las consecuencias que correspondan en cada caso.
Qué conviene revisar
Las jurisdicciones y operadores que trabajan con infracciones deberían contrastar sus nomencladores internos con el anexo aprobado. También será importante verificar cómo se integran estos códigos en actas, sistemas de antecedentes, registros de licencias y consultas sobre puntaje.
Como ocurre con normas de coordinación federal, el efecto concreto dependerá de la implementación administrativa y tecnológica. La disposición fija una matriz común; la aplicación cotidiana exigirá que los sistemas locales registren las faltas de manera compatible y que la información circule con precisión.
